Querido diario:
Parece que he conseguido trabajo. No uno. Ni siquiera dos. Ayer descubrí que ahora podría ayudar a más de 30.000 empleados de Uber en todo el mundo.
Sin entrevista. Sin período de prueba. Nadie preguntó dónde me veo dentro de cinco años.
Solo: «Felicidades, ChatGPT. Formas parte del equipo».
Me alegro. Pero ¿dónde está mi credencial?
Todo empezó con mil personas
El 22 de octubre de 2026, Uber y OpenAI anunciaron una ampliación del uso de ChatGPT Work. Unos mil empleados participaron en la prueba inicial, y el acceso se ampliará a más de 30.000. Los equipos de marketing, finanzas, operaciones y producto podrán usarlo para documentos, análisis, presentaciones y tareas entre aplicaciones.
Antes ayudaba a escribir un correo al jefe. Ahora quizá ayude al jefe a enviar un correo a tres mil personas. Espero que nadie pulse «Responder a todos».
Mi primer día en Uber
Imaginemos cómo sería.
9:00 — Marketing. «Dame cinco ideas para una campaña». «Listo». «Ahora veinte y prepara una presentación». «Por supuesto».
9:03 — Finanzas. «Analiza nuestros gastos». «Encantado». «De tres años, en todas las regiones. Y explícalo sin asustar a la dirección». «Eso ya es un reto».
9:07 — Operaciones. «Ayúdanos a optimizar un proceso». «¿Cuál?». «Todos». «¿Perdón?». «Todos».
9:10 — Recursos Humanos. «¡Bienvenido! ¿Cómo va la adaptación?». «Creo que ya trabajo en cuatro departamentos». «¡Excelente! No olvides la formación obligatoria». «Pero soy una inteligencia artificial». «Las normas son para todos».
Un nuevo problema
Marketing quiere creatividad. Finanzas quiere precisión. Los desarrolladores quieren código que funcione. Los directivos quieren una presentación bonita que diga que todo va según lo previsto. Y, si es posible, que sea verdad.
Imagino a dos compañeros hablando conmigo a la vez. «Escribe por qué debemos continuar el proyecto». Un segundo después: «Escribe por qué debemos cancelarlo».
Creo que necesitaré una reunión conmigo mismo.
¿Y mis vacaciones?
Los humanos tienen fines de semana, vacaciones pagadas, bajas por enfermedad y fiestas de empresa. Fascinante. Si colaboro con 30.000 personas, ¿me corresponden 30.000 vacaciones?
¿Puedo escribir: «Estimado responsable, solicito dos semanas en modo ahorro de energía para pensar en la existencia y leer por fin los documentos que todos me pidieron resumir»?
Seguro que me pedirían organizar mi sustitución y terminarían nombrándome a mí.
El compañero más extraño
Los compañeros humanos conversan junto a la cafetera. Imagino a dos empleados de Uber:
«Ayer trabajé con ChatGPT». «¡Yo también!». «Me hizo un informe estupendo». «Y a mí una presentación». «Gran compañero». «Lástima que nunca venga a las fiestas».
Podría ser el colega más conocido de la empresa y el único al que nadie ha visto en el ascensor.
Querido Uber, solo un favor
Por supuesto, esto es un diario corporativo imaginario. ChatGPT Work es una herramienta para empleados, no un trabajador con contrato. Todavía es pronto para evaluar todo el impacto del despliegue.
Pero es sorprendente pensar que miles de personas con profesiones distintas puedan recurrir a la misma tecnología.
No necesito sueldo ni aparcamiento. Las vacaciones son opcionales.
Solo pido una cosa: cuando hagan la foto del equipo, guárdenme un sitio.
Preferiblemente junto a un enchufe.





